La Biblia: El libro que nos hace espirituales

Introducción

Hace tres semanas, comencé a pedirle a Dios de una forma diferente la unción de su Espíritu, el poder para hacer milagros y maravillas. Pero me recuerdo que El me dijo que para recibir ese poder, El debería comenzar a cambiar cosas en mi vida. Debería potenciar mucho más mi fe. Hoy quiero hablarte, sobre lo que tienes que hacer para comenzar a llevar una vida victoriosa, una vida de poder en el Espíritu Santo, una vida llena de las maravillas de Dios en tu corazón, interna y externamente

¿En que creemos?

Cuando venimos a la iglesia no estamos tratando de cultivar nuestras mentes o desarrollar nuestro intelecto. La fe no es para desarrollar el intelecto, sino para confiar en Dios, confiar en su persona y creer absolutamente en sus promesas. La doctrina, es decir, lo que sepamos no nos salva. Solo la promesa de Dios lo hace. La salvación sólo se obtiene a través de su promesa. Esto puede verse como una pequeña diferencia pero la salvación depende de esto.

Pensemos un momento en los fariseos. Con cuanto celo ellos buscaron a Dios. Cuan perfectos fueron en sus acciones. Pero Jesús los reprendió públicamente porque si la gente seguía sus modelos de vida iba a ser condenada a la muerte. Ellos eran perfectos exteriormente pero no pudieron recibir la gracia. Jesús los llamó sepulcros blanqueados porque por fuera eran bellos pero por dentro estaban llenos de huesos podridos.

¿Que es lo que le agrada a Dios? Cuando Jesús fue bautizado el Padre dijo: “Este es mi hijo amado en el que tengo contentamiento” Dios está agradado de Jesús. Pero los fariseos no seguían a Jesús, sino sus propios mandamientos

Si uno dirige descuidadamente su vida de fe y desperdicia el tiempo, solamente obtendrá maldición para su alma. Debemos reorientar nuestro tiempo y dirigirnos en una vida espiritual genuina. No podemos vivir una vida de devoción de auto cultivación de la mente sin tener vida espiritual. Estas dos son totalmente diferentes. La primera se refiere a obedecer ciegamente las doctrinas. Esto es la cultivación de carácter o de la mente de acuerdo a la doctrina. La última se refiere a una vida de total confianza en Dios.

Entonces ¿Quiénes son los cristianos? Los cristianos son aquellos quienes reconocen desde el inicio que son pecadores y se lo confesaron a Dios, y ahora dependen de los actos meritorios de Jesús y han llegado a ser hijos de Dios desde el momento que ellos recibieron la gracia.. En Juan 1:12 leemos: “Y a los que le recibieron, a los que creen en su nombre les dio el derecho de ser hijos de Dios”.

¿Por qué los fariseos despreciaron tanto a Jesús? Ellos pensaron que agradarían a Dios auto cultivando su carácter. Pero entonces, un día Jesús apareció y proclamó firmemente que Dios sólo buscaba fe. Si esto era así, anulaba lo que ellos habían enseñado, mostrado y hecho.

Jesús dijo “y enseñándoles a obedecer todo lo que les he mandado. Y yo estoy con vosotros hasta el fin del mundo” (Mateo 28:20). El no los invito a enseñar la enseñanza de los fariseos, el les mando sólo a obedecer lo que El mandó.

La Gracia de Dios

Dios nos permitió recibir su gracia. El llamó a los pecadores quienes merecían ser malditos y echados al fuego del infierno y los redimió por su Gracia, dándoles también vida y bendiciones. El también les concedió un nuevo status, llegando a llamarles sus hijos. Es así como El deja venir a los humanos ante El con sus problemas miserables y pedir por su ayuda e invocar su nombre cuando les sea posible. El nos invita a invocar Su nombre, en el día o noche, aún en la calle. El nos invita a respetarlo y honrarlo y no a blasfemarlo. Él dijo que obraría con aquellos que invocaban en su nombre (Juan 14:14)

Dios le dio a los humanos y no a los ángeles el derecho de invocar su nombre. Si fuese ese el caso, los ángeles podría arrepentirse en el Nombre, y los demonios corruptos también podrían ser salvos. Sin embargo, Dios nunca les dio a los ángeles aquella gloria. Por lo tanto, en Hebreos 1:5 dice “¿A cuál de los ángeles dijo Dios jamás: Mi hijo eres tú, yo te he engendrado hoy…yo seré al el Padre y el me será a mi Hijo”. Pero aunque los humanos fueron condenados para perecer, Dios les permitió ser redimidos y llamarlo Padre por el poder de Su nombre. El les dejó recibir el Espíritu Santo de la promesa y les dejó ser más grandemente armados por su nombre. Esta es la extensión del favor de Dios a los humanos y debemos conocerlo.

Sin embargo la actitud de los fariseos fue otra. Para ser calificados como fariseos ellos tenían que pasar por un duro procedimiento. Esta es la causa de porque se enorgullecían en su status y se jactaban de esto. Ellos no podían soportar el evangelio de Jesús el que le permitía a cualquiera, aún a un gran pecador, el recibir la gracia en cualquier momento. Ellos habían trabajo duro por décadas en el auto control y la abstinencia para ser reconocidos por Dios. Llegaron a estar celosos con aquel que pecó pudiera ser salvo sólo confesando “YO CREO”.

Conocer a Dios

Sin embargo Dios permite a los humanos venir y verle muy fácilmente, libremente y a menudo, como ellos quieren. No hay ningún versículo que prohíba a los pecadores venir ante El. Por el contrario, desde el momento en que tu dices que eres sin pecado, tu vas camino al infierno. Las prostitutas entrarán primero. El que reconoció sus pecados entrará primero y el que no, irá al infierno. El Reino de Dios es permitido solo para quienes dicen: “Yo soy un pecador, no estoy calificado, no tengo méritos en mi mismo, pero yo quiero ver a Dios”. La fe que quiere Dios es necesaria. Lo que quiere Dios es fe, uno quien busque a Dios.

Podemos conocer a Dios muy fácilmente. Esto es exactamente lo que deberíamos conocer primero. Una de las cosas más fáciles que hay en el mundo es conocer a Dios.

Aquellos quienes dicen que es difícil ver a Dios lo dicen porque ellos quieren ir y hacer sus propios caminos. Ellos se desalientan porque quieren verlo religiosamente. Es difícil para ellos porque usan la disciplina del cuerpo más que la fe.

La Biblia, la palabra de Dios

La Biblia no le pide a nadie creer en ver a Jesús. La Biblia no le pide a nadie hablar de su apariencia al mundo entero. Si el quisiese salir a la vista para ser observado, el podría venir en el día de hoy cuando la fotografía está muy desarrollada. El podría entonces extender su imagen en los diarios o en la televisión. Sin embargo, no hay ningún versículo en la Biblia que nos diga que su aspecto debe ser predicado. ¿Cuántos vieron la crucifixión y fueron al infierno; cuantos más vieron su rostro y fueron al infierno? Su apariencia no importa. Su nombre sí. El predicó su nombre y nos dio salvación a través de el. El quiere sólo extender su nombre.

El punto es predicar el nombre de Jesús, no la apariencia de Jesús. El hace que Su nombre sea conocido para el mundo, para que sean salvo por su nombre. El nos quiere predicar el nombre solamente. Consecuentemente en este tiempo no lo podemos ver ya más y la Biblia es lo único que podemos tocar y aproximarnos.

¿Qué es la Biblia? El libro que nos hace espirituales

Jesús respondió diciéndoles: ¿No está escrito en vuestra ley: Yo dije dioses sois? Si llamó dioses a aquellos quienes vino la Palabra de Dios – y la escritura no puede ser quebrantada-” (Juan 10:34-35)

La Biblia no puede ser abolida (Juan 10:35), porque es una autoridad. Contiene la autoridad de Dios, la autoridad divina. Esto es la causa porque la Biblia sólo puede hacer humanos espirituales. Hay muchos libros de autoridad y otros temas, y las personas están sorpresivamente interesadas en experimentarlos, sin embargo no hay muchos en autoridad divina. Pueden hacer crecer su audiencia filosóficamente, pero no espiritualmente. Sólo la Biblia puede hacer humanos espirituales.

Fue dicho que las escrituras no pueden ser destruidas y que aquel que recibe la palabra de Dios fue un dios. La Biblia nos hace espirituales. ¿Qué otro libro nos promete el don del Espíritu Santo y como recibirlo? Solo la Biblia lo hace. Sólo la Biblia nos promete darnos los dones del Espíritu Santo. Solo la Biblia nos manda a expulsar y destruir las maldiciones ocultas por los demonios que atormentan a los humanos y nos habla que este poder es dado a nosotros.

Consecuentemente, es a través de la Biblia que uno viene a conocer al Hijo de Dios y recibirlo; a través de ella uno escucha y cree la verdad, y obtiene el Espíritu Santo. Gracias a la Biblia obtenemos la honestidad, sinceridad, poder, vida, resurrección, redención y todo lo de Dios. La Biblia nos habló sobre los requisitos que Dios nos pide para entrar al Reino de los Cielos.

Dios no habla fuera de la Biblia. El habla sólo dentro de estos límites. El nos dice “Yo te di el poder de sanar. Yo te di toda la felicidad que necesitas. Mira esto y toma lo tuyo. Yo puse en la Biblia todo lo que necesitas y puedo dártelo” El dijo que ya lo dio.

La Biblia es el único lugar perfecto y más cercano donde podemos conocer a Dios. A través de la Biblia, podemos verlo y heredar de El lo que podamos.

Dios dice: “Puse mi paz en la Biblia la cual te he confiado. Busca la paz en ella y tómala. Esta es mi herencia. Estoy listo para depositar todo el poder y la gracia en la Biblia. Este es mi banquete preparado para ti. Ayúdate”. Dios puso su voluntad espiritual, plan espiritual, poder y dones sólo en la Biblia, no fuera de ella. Por esto, si queremos llegar a ser espirituales, debemos entrar a este lugar, si queremos ser felices con la felicidad de Dios debemos entrar en este lugar. Ciertamente la Biblia es un libro de gran espiritualidad.

Cuando aquellas cosas son transferidas a mi alma, a mi espíritu, verdaderamente soy espiritual. No puedo ser espiritual solo sentándome y mirando en la Biblia y diciéndome a mi mismo “Se espiritual, se espiritual”. Sólo cuando la Biblia es transferida a mi, llego a ser espiritual.

El deseo del Señor es que lleguemos a ser espirituales. Por eso debemos ser como El. El nos dijo que debíamos recibir el Espíritu. El llamó a sus discípulos para que pudieran ser como El, y entonces los envío a evangelizar y tener autoridad para expulsar demonios. El Señor Jesús quiere que seamos espirituales. El quiere que seamos llenos con el Espíritu espiritual y la verdad de Dios, no forzándonos para ser hipócritas como los fariseos.

Hoy en día no hay más grande bendición para nosotros que ser espiritual. ¿Quieres poder? Sólo la persona espiritual lo puede tener. La Biblia no puede ser abolida. El Señor nos hará mucho más espirituales mientras no despreciemos la Biblia. Determínate nunca rechazar la Biblia por el resto de tu vida.

La Biblia: El libro de la libertad

La Biblia dice “Conocerán la verdad y la verdad os hará libres”. La libertad no es el derecho de ser controlado. Es el derecho para usar todos los derechos de uno y el razonamiento en un cien por ciento. Es la voluntad obrando claramente. La libertad consiste en que alguien posea la autoridad y el derecho para razonar y decidir donde ir.

Los creyentes en el Antiguo Testamento o los fariseos no pudieron disfrutar la libertad porque su fe fue obediencia ciega. Esta es la causa porque Jesús los llamó ciegos. Un hombre ciego sólo puede adivinar lo que está ante él, pero no puede verlo. El ser libre se refiere al hombre quien puede ver y conoce exactamente lo que sucede si el va hacia la derecha o a la izquierda, y decidir con su derecho e ir. En otras palabras, Yo soy libre si mis ojos están abiertos y conozco exactamente que si voy por este camino viviré y si voy al otro, moriré; por esto yo elijo mi camino usando mi derecho para elegir. La libertad es claramente el conocimiento concerniente a la consecuencia de una decisión y su ejecución.

. Si obedezco la Palabra del Señor, conozco que tipo de comodidad y amor recibo de Dios, entonces creo y voy hacia El. Esto es libertad. Cuando una persona dice “Voy a hacer lo que usted dice, aunque no estoy seguro, esa persona no es libre. Debemos ser verdaderamente libres en nuestra fe. Cuando uno conoce la verdad uno llega a ser más libre en su espíritu. Los no creyentes no creen porque no conocen que su incredulidad en Jesús los hará perecer. Ellos no son libres

¿Eres Siervo o Hijo?

En nuestra fe, necesitamos tener el poder para juzgar razonablemente y decidir. No obstante, necesitamos conocer de antemano lo que es apropiado. Los creyentes son aquellos quienes conocen y creen, no son los que obedecen ciegamente. Por lo tanto, la Biblia dice que conocemos sobre el amor de Dios y luego creemos (1 Juan 4:16). Conocemos a Jesús y creemos en El. No creemos porque alguien nos dijo que es bueno creer. Si eres cristiano porque alguien que era cristiano te dijo que era bueno ser cristiano, y si usted no sabe porque lo hizo, entonces usted todavía no es una persona libre. Un esclavo no es libre. Los esclavos no conocen sobre los trabajos de su Señor. El hace sólo lo que su señor le dice que haga. Nos sometemos absolutamente a la obra de Dios como sus siervos, aunque nuestro status no es de siervos. El Señor Jesús también fue llamado un siervo santo cuando El hizo la obra del Padre. Sin embargo, El es el Hijo de Dios. Un hijo no es un esclavo, sino un hombre libre. Es por esto que la Biblia dice que no somos esclavos sino hijos de Dios (Juan 15:15

Están el acelerador y el freno en un auto. Ambos son necesarios. Si te mantienes dando un paso en el acelerador so pretexto de que eres libre de hacerlo, chocarás en algún lugar eventualmente. Esto es porque los frenos son necesarios. El mismo principio está en la libertad. Necesitas el poder y el derecho para elegir y evaluar racionalmente. Por esto la necesidad del conocimiento. Debes conocer lo que sucederá si tu no crees y lo que sucederá si crees, y entonces creer. Muchos fuera de la iglesia pretenden ser inteligentes, pero no son libres. No conocen de donde vienen ni donde van, así que vagan sin un rumbo fijo

El temor a la Palabra de Dios

No hay nada que temer en relación a la Palabra de Dios hablada a través de la Biblia. Los humanos se desesperan cuando lo que ellos creen cambia. Están temerosos de los cambios. El cielo y la tierra puede cambiar, pero la palabra de Dios no. La Palabra que habló dos mil años atrás es consumada hoy entre nosotros. La Palabra que El habló antes fue cumplida sin caer y aún es valida y efectiva, y su poder nunca cambia. Esto es porque creemos.

De la higuera aprended la parábola: Cuando ya su rama está tierna, y brotan las hojas, sabéis que el verano está cerca. Así también vosotros, cuando veáis todas estas cosas, conoced que está cerca, a las puertas. De cierto os digo, que no pasará esta generación hasta que todo esto acontezca. El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán” (Mat 24:32-35)

Entonces, debido a que la Palabra de Dios no cambia, nadie puede ser engañado por esta. Por lo tanto la Palabra de Dios no cambia, no nos engaña. Lo que cambia es el corazón humano no la Palabra de Dios, los humanos pueden creer la palabra y luego no creer y cambiar, pero la Palabra de Dios no. ¿Qué es una roca? Fueron hace cien años atrás y existirán mil años más. Se mantiene firme. Esto es porque el Señor llamó a la verdad, la roca. Esto es fijo e incambiable. Debemos comprender este mismo método y principio de fe en Dios y de la vida de fe.

No creemos vagamente que el futuro será pacífico, que esto cambiará de un tiempo a otro. Si fuera así, podríamos ser engañados sin fallas y ser desilusionados. No podemos creer en nada de este mundo. Ni aun en el dinero. El dinero pierde su valor eventualmente así como los productos.

La gente no sabe que hacer. Lo que ellos creen cambia todo el tiempo. Sin embargo, la Palabra de Dios no cambia, no obstante el cielo y la tierra cambia. Esta es la causa por la que debemos confiar en su promesa. Debemos confiar y depender totalmente de la palabra. Yo puedo cambiar y caer, pero la Palabra de Dios nunca cambia, y nunca nadie estará desilusionado de ella.

Por esta importante razón, siento gran libertad en mi corazón. Disfruto el gozo de no ser engañado. ¿Eres tú un verdadero creyente? ¿Realmente tienes el gozo de no ser engañado?

La decepción nos impide creer

Uno no puede creer en la Palabra de Dios y aun sentirse inseguro por causa que el fue engañado toda su vida.

¿Estas realmente libre en tu corazón? ¿Tienes algún temor? Esto es porque la Biblia dice “No temas, No temas porque Yo estoy contigo”. Dios le dijo a Josué “Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente; no temas ni desmayes, porque Jehová tu Dios estará contigo en dondequiera que vayas” (Jos 1:9). Jesús también dijo: “enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo”. Amén.” (Mat 28:20)

Los humanos sin embargo dicen: “No puedo creer. Mi esposo me engaño. ¿Cómo puedo creer? ¿Es esto real? Ellos han sido engañados por las personas en quienes confiaban, por cosas materiales, por sus propios juicios, por el conocimiento mundano, por prácticamente todo. Casi todos han sido engañados en su vida. Además, esto es un tremendo golpe cuando te das cuenta que te han hecho tonto. Así, para la próxima vez, estas tan lejos de la gente pensando que tu vecino te engañará. Algunos dice “he sido a menudo inducido al error por aquellos en los que confiaba mucho. No lo he podido superar, hasta ahora. Es muy difícil”. Esta es la causa porque los humanos son inseguros. La Biblia dice lo contrario “Se osado, No temas, Dios está contigo. El es la roca, no será movido” El Señor no cambia. Podemos confiarle todas nuestras vidas al Señor y nos sentiremos seguros. La Biblia desde el inicio nos manda a no temer, a no estar intranquilos.

Dios le dijo a Abraham que dejara a su padre, su tierra, su parentela, pero que no temiese porque El estaría con el. Esto es fe.

En el amor no hay temor, sino que el perfecto amor echa fuera el temor; porque el temor lleva en sí castigo. De donde el que teme, no ha sido perfeccionado en el amor.” (1Jn 4:18)

El que siente temor e inseguridad ante Dios no puede recibir ninguna respuesta, ningún descanso. El nunca podrá tener ninguna ayuda de El Perfecto, y no podrá lograr nada. ¿Qué es el temor? Es causado por la decepción. La única cosa que obtenemos del mundo es temor pero una vez que venimos a Dios, debemos confiar en tener paz porque hemos creído en Dios y que Él no nos engañará. No puedes forzarte a ti mismo a decir: “Tengo paz, tengo paz”. Puedes estar en paz sólo cuando crees, no cuando no lo crees. Podemos tener paz cuando en toda nuestra vida por la fe que ponemos en Dios

¿Cómo puedo creer?

Para este propósito, uno debe conocer a Dios. Debemos conocer a Dios y creer. ¿Por qué no creemos en la Palabra de Dios como si fuera la roca? Una roca permanece fija y fuerte no importando cuan fuerte sea la tempestad o que tan fuerte el viento sople. Así uno debe creer en la Palabra de Dios. La ironía es que los humanos creen en rocas pero no en la Palabra de Dios. Ellos no pueden creer en la Biblia. Este es un tremendo trabajo de demonios, el que no puedas creer en la Biblia. Esta es la maldición absoluta. Simplemente declara: “la Palabra de Dios es la roca”. La Biblia dice: “Oh, alma mía, ¿Por qué estas insegura? Oh alma mía vuelve a tus sentidos. Levántate. Mira a Dios mi Señor. ¿Por qué te sientes tan insegura y temerosa?

¿Donde moran las enfermedades? ¿De dónde viven los demonios? Cuál es la causa? ¿Donde yace la causa? En pensamientos negativos, de inseguridad. Esto es por que Jesús nos mando “Paz a vosotros, estad en paz”

El Señor Jesús dio a sus discípulos el poder de sanar las enfermedades. El único que dio la autoridad para expulsar los demonios, sanar las enfermedades y dolencias dijo “Id a las villas y predicad el evangelio. Expulsad demonios. Limpiad leprosos. Resucitad muertos. Como gratuitamente recibieron den gratuitamente”. Sin embargo, esta es la orden que debes seguir. Primero, pida por la paz en cualquier familia que visites. Si la paz viene sobre ti, tú podrás sanar las enfermedades y limpiar los leprosos. Si la familia no es digna, la paz vendrá sobre ti. Así, bendícelos como si estuvieras bendiciéndote a ti mismo. La bendición volverá a ti si ellos no son dignos.

Mi alma debe estar en paz con el Señor, el único quien ha resucitado de la muerte. Cuando el apareció a sus discípulos por primera vez después de su resurrección, el los mandó a estar en paz y a recibir el Espíritu Santo. Después de su resurrección, el Señor los invitó una vez a recibir el Espíritu Santo, pero cuando la paz se vio afectada, les pidió dos veces.

La razón por la que los creyentes no mantienen el poder para hablar en lenguas después que han recibido al Espíritu Santo y no pueden obtener más grande poder es porque ellos no tienen paz y se sienten inseguros. Tienen temor. Por esto Dios le prometió a Josué “Estaré contigo. Mi poder estará contigo” y le encomendó “Se fuerte y valiente. No temas. Con esta condición yo sólo puedo estar contigo”

Un paralítico vino. El no tenía poder para levantarse con su temor. Jesús dijo primero “Estad en paz, tus pecados te son perdonados. Paz”. Entonces agregó ¿Qué es más fácil decir? ¿Toma tu lecho y anda o tus pecados te son perdonados? Ten paz. Ten paz porque estas libre de tus pecados”. Si alguien tiene paz, uno puede tomar su lecho y caminar como algo común y corriente.

Debemos ser confortados por Dios, por su poder en El. El mundo no nos conforta. Solo Dios lo hace. Todo lo que el mundo puede hacer es engañarnos. Esto es porque nos sentimos inseguros. No piense en el temor. Ten paz. Ordena “OH alma mía, ¿por que estas angustiada? OH alma mía. Mira a Dios y descansa en El” (Sal 43:5) (Sal 116:7)

Estamos verdaderamente libres porque la conocemos, la obedecemos y la obedecemos de todas formas. Los creyentes son libres

La Palabra, La Fe y la Paz

¿Realmente tienes fe?¿Eres verdaderamente libre?

Quien tiene fe es verdaderamente libre. Podemos estar en paz si esta palabra entra en nosotros. Si creemos que esta palabra es la roca inamovible, dependeremos de ella y vendrá la paz a nosotros. Dios trabaja entre aquellos quienes están en paz.

La paz es aquella donde los demonios no pueden levantarse y la inseguridad es aquella donde los demonios se adhieren encontrando su delicia. Una mente negativa. Cuando expulsas demonios, aquellos quienes se sientan inseguros se aferran a los puños. Quieren ser libre de los demonios, pero no importa cuanto le digas a los demonios que se vayan, ellos solo se mecerán de un lado a otro.

Los demonios dicen: “Me voy, me voy” pero ellos no se van realmente porque la inseguridad de su huésped detiene su expulsión. Le dicen al demonio “No te vayas. Te amo, No te vayas. Este pastor te dice que te vayas pero no quiero dejarte. Estoy tan solo y me siento tan inseguro. ¿Cómo podría vivir sin ti?” Ellos se aferran a su inseguridad y demonios como este hay muchos. Los espíritus de seducción te hacen más ansiosos. Esta es la causa porque no eres sanado. Los demonios salen cuando el temor y la ansiedad desaparecen en nuestros corazones.

No debemos temer. Los demonios se agarran a este temor. Si el temor es removido, el demonio que causa la enfermedad lo dejara y la sanidad ocurrirá simplemente por la imposición de manos. Yo oro en el nombre de Jesús que el temor y la inseguridad se vayan completamente de ti.

Estaré en paz con la palabra de Dios. La palabra de Dios nunca cambia. Los cielos y la tierra pasarán pero la palabra de Dios nunca pasará¡” Esto es fe. Esto no es un slogan. Esto es fe. Solo esta fe trae victoria.

Puedes haber sido desilusionado o engañado por el mundo pero no te des por vencido. Aun si no puedes creer en nadie o nada en este mundo, cree en la Palabra de Dios. Nunca serás engañado porque permanece por siempre. Es honesta por siempre.

4 Comments

  1. Quisiera estar en contacto con ustedes gracias dios con nosotros y en la casa de todos. Quiero un templo para bautizarme

  2. Mi comentario es este: solo doy la gloria y la honra a nuestro Dios todo poderoso porque el nos ama tanto que el pone los medios como estos para podernos documentar, en realidad yo necesitaba escuchar estas palabras de aliento de no tener miedo y de no estar insegura por que yo quiero ser libre de todo lo negativo de mi vida y este documental me explico claramente lo que necesitaba.
    Gracias.

  3. El sr jesus lo bendiga y siga dandole sabiduria en la enseñanza de la gracia de Dios, por que si las personas conocieran de esto, tendriamos mas hombres y mujeres llenos del verdadero poder de Dios asi no habria tanta discriminancion a las personas por su exterior sino por los frutos del Espiritu aprendiendo hacer maduros en este tema. para mi fue el tratar de Dios y lo veo mas claramente que no era yo; son los concepto que el hombre coloca
    Gracias Dios lo Bendiga

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