Las cuatro estaciones en la vida de un líder

Muchas veces el fracaso en la vida de un líder en aprovechar una oportunidad nada tiene que ver con la falta de decisión o de voluntad, sino que su esfuerzo está fuera de orden: demasiado temprano o demasiado tarde. Considere lo que le hubiere ocurrido a Ester si hubiera revelado su origen ante el rey demasiado pronto. Probablemente no habría sido coronada reina. Como resultado podría no haber estado en el lugar para interceder ante el rey en favor del pueblo. Pero puesto que espero el momento oportuno, Ester pudo preparar el camino para el éxito de su nación.

Como el invierno, la primavera, el verano y el otoño, las estaciones específicas de la vida de un líder indican la oportunidad de tomar ciertas acciones. Basado en las cinco observaciones siguientes, note las similitudes entre la vida del líder y las estaciones del año:

  • No todas las estaciones duran lo mismo
  • Cada estación tiene un principio y un fin
  • Las estaciones siempre vienen en orden
  • Las buenas cosechas pueden cultivarse en diversas áreas simultáneamente aunque se cosechen en diferentes momentos.
  • Se debe administrar con eficacia cada estación para tener una cosecha más abundante

Las cuatro estaciones en la vida de un líder

Para tener siempre una buena cosecha debe aprender el secreto para dominar las estaciones del liderazgo. Aunque todo líder está sujeto al mismo conjunto de reglas en relación a las estaciones, no todo líder administra cada estación con la misma eficacia, por esto, en sentido metafórico, debemos considerar las cuatro estaciones

  1. El invierno es la estación para planificar: Para el líder sin éxito, el invierno es el tiempo de hibernar, pero para el de éxito, es tiempo de tener la visión de la próxima cosecha. Es tiempo de examinar, de revisar los sueños, establecer nuevas metas y hacer planes para cumplir sus sueños. Ester tuvo un largo invierno antes que Dios la levantara para ser la Reina de Persia. Pasó varios años en el exilio con su pueblo…mucho tiempo para conectarse con sus deseos y necesidades. Cuando fue coronada reina, ya tenía el corazón de su pueblo y sabía exactamente lo que necesitaban.
  2. La primavera es la estación para sembrar: En la primavera el líder sin éxito tiene fibre primaveral. es tiempo para el sueño matinal y se toma largas siestas por las tardes. pero el líder con éxito sabe que la primavera es el buen tiempo para sembrar las ideas del invierno. Es tiempo de sembrar las ideas del invierno. Es tiempo para sembrar las semillas y pagar el precio por el éxito futuro. En el caso de Ester, la ley exigía que antes que fuera coronada Reina debía tener un año entero de preparación para presentarse ante el rey (Ester 2.12). Durante ese tiempo se ganó el favor de Hegai, el eunuco del rey, quien le enseñó como ganarse al rey cuando se presentara ante él.
  3. El verano es la estación para sudar: Para el líder sin éxito, el verano es tiempo de vacaciones, pero para el de éxito el verano es el tiempo clave para trabajar. Es exactamente el tiempo para el cultivo regular y la fertilización, tiempo para el desarrollo personal, El líder sabio entiende que para producir éxito tiene que sudar mucho durante el verano. El verano de Ester comenzó cuando se dio cuenta que tenía que presentarse ante el rey y pedirle que invirtiera el decreto. Sabiendo que un error en el tiempo podría llevarla a la muerte, pasó tres días en oración y ayuno
  4. El otoño es la estación para producir: En el otoño, los líderes sin éxito comienzan a tener la sensación de pérdidas y a tener remordimiento por las oportunidades perdidas y la mala planificación. Sin embargo, para el líder de éxito, el otoño es el tiempo que produce los resultados de su planificación, de su siembra y de su sudor. Es tiempo de celebrar los logros de su duro trabajo. Para éster y su nación la celebración comenzó cuando el rey invirtió decreto y Mardoqueo fue nombrado segundo en autoridad: la fiesta siguió en crecimiento hasta que todos los enemigos de los judíos fueron destruidos o se hicieron sus aliados. En efecto, Ester había guiado a su pueblo con tanto éxito que ellos apartaron una fecha específica para celebrar este episodio de liberación.

Ester aprendió que la clave para tomar decisiones correctas era discernir con exactitud el tiempo oportuno. Sabía que cuando entendiera los tiempos, comprendería mejor lo que necesitaba hacer. Como resultado de su discernimiento halló confían en sus decisiones de capitalizar cada oportunidad.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s